Esta es la historia de Manuel, un joven que ya está fuera de culero, y su trabajo le ha costado, porque era un ennortao y le decían el apamplao. De pequeño era un Juanbreva y no era de rabonas. Se le veía buenagente, su madre lo tenía embarnecío y siempre escamondao. Así comienza esta historia a base de expresiones sevillanas, de Sevilla a jierro. Los significados de los dichos o expresiones sevillanas están en el listado de abajo.

Su hermano Antonio era más bien un tabardillo y fite tú que el malaje un día se puso majarón y por unas arvellanas casi se carga al churra acarajotao de Manué. Enfrente del canguro, su cacharrito favorito, y para quitarle su paquete, le dio tal rempujón que Manué se dio un jardazo. Todo empecorchao fue a avisar a su mare Carmen a carajo sacao.
– No seas pujiede, le decía Antonio, y deja el falserío que te doy otra mascá cabesa.
– Manué no se quedó callao. Estoy guarnío por los babuchas como tú, un pejiguera tranfullero que solo trae malajás. Dando apupíos llegó a Carmen señalándose el hueso cuqui, ¡Aquí me duele mare!
– Asín no se puede vivir, ustedes no se dan cuenta de que me van a quitar la vida, al carajo con la Feria, a casa que nos vamos.
– Pero mare, tenemos que subir a las escalesitas otra vez
– Os va a pagar el viaje el guardia de la campana.
– Pero mare, súbenos
– Por las quejila hijos míos, ¡al catre!

Aunque los años pasaran, no ni ná quedó esto en la mente de Manué. Años y años de Feria que hicieron del zagal un jartible de estas fechas. Cada vez que veía el canguro le daba fuerte al pirriaque, hasta llegar al puesto de calentitos dando camballás.
– La del puesto, vistosona, le dijo esta vez a Manué, No te esperes en la barra que lo tengo to enguachinao, pásate dentro miarma que hay sitio para los dos.
No se lo pensó Manué y pasó con la zagalona. Una jartá de churros después, Manué ya estaba sereno y le pidió un beso a la chica.
– Ji home, María me llamo, le dijo, mañana estaré en el mismo sitio. Illo vete a dormir la mona y no vuelvas con esa papa.
Volvió la noche siguiente y sin un trinqui en el cuerpo. Aunque estaban un poco reveníos, se engollipó de churros de papa. Se vino arriba el zagalón y aunque ya esté muy manío, se arrodilló Manué en el puesto y le dio a María un anillo.
– ¡Sí, a jierro te quiero miarma!
Se casaron en la Macarena y fueron muy felices. Perdices comían los martes y los lunes pescaito. Pringá los jueves del cocido de los miércoles, solomillo al whisky el viernes. Salmorejo, cola de toro y bravas para cada fin de semana.

Si no entiendes nada, puedes ver abajo el significado de las expresiones sevillanas que utilizamos en la historia de Manuel. Si crees que faltan expresiones sevillanas, que usamos mal alguna y quieres aportar tu granito de albero, déjanos un comentario y tu dicho favorito.
Expresiones sevillanas
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Diccionario por orden de aparición
- Fuera de culero: Independiente
- Ennortao, apamplao, Juanbreva, acarajotao: Poco despierto, muy tranquilo o descuidado
- Rabona: Faltar a clase
- Buenagente: Buena gente
- Embarnecío: Engordado
- Escamondao: Muy limpio
- A jierro: Fielmente, muy convencido
- Tabardillo: Inquieto
- Fite: Fíjate
- Malaje: Persona con malas intenciones o comportamiento
- Majarón: Enloquecido
- Arvellanas: Cacahuetes
- Churra: Chico
- Cacharrito, Escalesita: Atracción de feria
- Rempujón: Empujón fuerte que te hace caer o tambalaearte
- Jardazo: Golpe o caída brusca
- Empecorchao: Sucio
- Mare: Madre
- A carajo sacao: Muy deprisa
- Pujiede: Quejica
- Falserío: Mentir
- Mascá: Golpe
- Cabesa: Apelativo para referirte a alguien
- Guarnío: Cansado extremamente
- Babucha: Zapatilla, dirigido a alguien, persona poco útil
- Pejiguera: Pesado
- Tranfullero: Tramposo
- Malajás: Desgracia o mala suerte
- Apupío: Grito desesperado
- Hueso cuqui: Coxis
- Asín: Así
- Al carajo: Olvídate. Vete…: Mostrar desacuerdo con alguien (Y una jartá de definiciones más)
- El guardia de la Campana: Como Rita la Cantarora, persona que dices que va a hacer algo cuando tú no estás dispuesta
- Por las quejila (que hilan): Negación de hacer algo
- Catre: Cama
- No ni ná: Fijo, seguro
- Zagal: Joven
- Jartible: Muy pesado o insistente con un tema
- Pirriaque: Bebida alcohólica
- Calentitos: Puesto de churros
- Camballás: Andar tambaleándose
- Vistosona: Guapa, atractiva
- Enguachinao: Empapado, lleno de agua
- Miarma: Mi alma, amigo/a mío/a
- Jartá: Mucha/os
- Ji home (Sí hombre): Afirmación irónica. Aceptar algo que no se va a realizar
- Illo/a: Apelativo para dirigirte a alguien
- Papa: Embriaguez
- Trinqui: Vaso de bebida alcohólica
- Reveníos: Caducados, pasados de fecha o en mal estado
- Engollipar: Comer mucho hasta llenarse en exceso
- Zagalón: Joven
- Manío: Muy visto, pasado de moda
- Pringá: Pasta de untar elaborada a partir de carne del cocido
- Albero: Tierra amarillenta usada en las plazas de toros y las calles de la Feria de Abril en Sevilla.
Aportaciones - Endeveque: En vez de, en lugar de.
- Un poné: Un ejemplo, un suponer.
- Tequiyá: Te quieres ir ya / No me lo creo.


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